Seguridad del paciente y calidad asistencial


    La seguridad del paciente es una dimensión clave de la calidad asistencial que ya nadie discute en el ámbito científico. Es un término que incluye las actuaciones orientadas a eliminar, reducir y mitigar los resultados adversos evitables, generados como consecuencia del proceso de atención a la salud, además de promocionar aquellas prácticas que han resultado más seguras, al tiempo que propicia un cambio cultural que destierre todo atisbo de cultura reactiva que culpabilice a los profesionales por sus errores.

Objetivo general
Mejorar la calidad asistencial se focaliza en esa dimensión primordial de la misma: la seguridad del paciente.
      Compromiso de los profesionales para conseguir los cambios que se esperan en la práctica clínica

Objetivo especifico
Establecer alianzas y consensos a nivel nacional.
      Impulsar la cultura de la seguridad del paciente.
      Que la  seguridad del paciente como un elemento prioritario de las organizaciones sanitarias.


Podemos mejorar la seguridad clínica del paciente reduciendo la probabilidad de ocurrencia de efectos adversos, suprimiendo la actividad que los ocasiona si esta es superflua, evitando los fallos humanos en el desarrollo de la actividad, o vigilando los fallos de sistema y actuando antes de que produzcan daño y también, minimizando sus consecuencias.
Para ello, podemos utilizar estrategias de prevención primaria, secundaria, terciaria e incluso cuaternaria. Sería deseable también contemplar estos aspectos en el currículum de nuestros estudiantes de ciencias de la salud para que conocieran el cuerpo de doctrina, las habilidades y la aplicación práctica de todos los contenidos que rodean la seguridad del paciente como dimensión nuclear de la calidad asistencial, se destierre el mito de la actitud de certidumbre e infalibilidad que, con frecuencia, se transmite en la docencia de la medicina, inculcando actitudes y comportamientos poco proclives a aceptar y comunicar el error por parte de los nuevos profesionales y la necesidad prioritaria de cambiar dicha actitud.
La formación de los profesionales es una potente herramienta y el primer paso para cambiar la cultura de la seguridad contribuyendo a la mejora de conocimientos y actitudes para promover una práctica clínica más segura, un programa de formación continuada en seguridad de pacientes, para profesionales en ejercicio, que utilizando una metodología multifacético, incluye cursos se sensibilización desarrollados a nivel de las comunidades autónomas), cursos de habilidades instrumentales en gestión de riesgos

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